Grande Torino muy Grande

viernes, 20 de marzo de 2009


Este miercoles salí emocionado con la inconmensurable parabola de verdad y arrojada sinceridad que firma el actor y director Clint Eastwood en su último largometraje GRAN TORINO.

Encarnando a Walt Kowalski un veterano de Corea, intransigente y "blindado" a la antigua Eastwood moldea una película que cala muy hondo desde el principio hasta el final con unos mimbres que por sencillos la engrandecen aún más.

Nuestro protagonista recien enviudado cobra amarga conciencia del abismo que le separa del mundo actual y más dolorosamente de su propia familia. Así encarando el tramo final de una vida adusta en absoluta soledad son las normas, los prejuicios y lo inmutable los que le dan una tierra firme que pisar. Alegorizan todos esos conceptos el amor por su Gran Torino un coche clásico, un coche americano, un coche hecho con sus propias manos en su étapa de trabajdor de la Ford que simboliza otra época en la que los Walt Kowalski del mundo se sentían con fuerza para entender y subirse al mundo. Un acontecimiento fortuito da un nuevo prisma a esa misma vida que parecía ya sentenciada al ostracismo más amargo. Precisamente un ataque de ira romperá las barreras con sus odiados vecinos orientales convirtiendo los abismos en puentes y haciendo crecer lo más auténtico a ambos lados de esa invisible alambrada de odio racial.

El cine estaba de bote en bote, la sala llena en su tercera semana y es que la película vale la pena.
El tio, Clin Eastwood, es un grande y como los que de verdad lo son ninguna atadura ni chantaje de lo politicamente correcto encuentra cobijo en su film. Nada de cupos de personajes ni cortapisas al lenguaje abrupto y comprometido. Las preguntas incomodamente inteligentes son su materia prima. Aqui el bueno fuma como antaño Holywood gustaba y si salen tres pandilleros negros a los que Kowalski se enfrenta con lo más granado de su repertorio racial acto seguido no sale ningun afroamaericano bueno-buenísimo para templar gaitas.


Lo más grande de esta obra para mí es su mensaje subyacente de que lejos de las culturas, de las religiones, de las convicciones políticas existe una raiz moral del bien universal. Un codigo deontologico basado en una suerte de Iusnaturalismo cívico donde el respeto y la lealtad hacen que las miradas limpias miren juntas siempre en la misma dirección ya sea con ojos rasgados o no. Mención aparte para el final que no spoilearé aquí pero cuyo mensaje de sacrificio y redención es inequivoco.
Un 10 sobre 10 a una historia contada con intensidad y mucha verdad que engrandece un poco más si cabe la leyenda de este director.

10 Comments:

Una senderista. said...

Iré a verla, pero esta tarde de sábado se la voy a dedicar a Watchmen, a ver que tal está

Carlos said...

Como ya te dije, este tipo de películas son made in Clint, por lo que no me causó sorpresa alguna el resultado final.

Un personaje hecho con cachos de William Munny, HArry Callaghan, Ossey Walles y el mismísimo Jinete Pálido.

Ahí es nada...

Dani said...

Aparte de que es una metáfora brillante del futuro de la sociedad occidental. Grandísima película que no comprendo como fue ninguneada en los Oscars.
Un saludo.

Metalia said...

Estoy con Carlos. El final se intuye, pero es todo el proceso hasta llegar a él lo que merece la pena. Grande.

Cinéfilo7 said...

este film es un pe-li-cu-lon.
Lo unico malo es que es la ultima intervencion de clint como actor.
Q rabia.
saludos!!!

Gato Negro said...

Madre mía, yo no la he visto aún, pero la anotaré por la pedazo de entrada ^^ aver si me busco un huequecito y me pongo a verla. Un saludo.

Maeglin said...

Senderista muy sabia elección pero sin duda de WATCHMEN lo insustituible es el COMIC. Eso si que es obra maestra. Pata negra.

Cuando los doctores en Clint hablan los aprendices callamos. Carlos fue un privilegio verla contigo y descubrir esos pequeños codigos y engranajes de este director con mayusculas.

Discrepo Dani no creo que sea una metafora del fin de los valores occidentales si no un alegato en defensa de las cosas como el valor y el respeto por la honradez que no son del Este o del Oeste y es lo que acaba aprendiendo Walt. Los cabrones anidan en todas las culturas y las almas que merecen ser salvadas o defendidas tambien.

Metalia yo disfruté las dos partes que creí ver dibujadas en el largometraje la primera más amable y distendida y la segunda más oscura e intensa donde se hace adulta la historia lejos de los chascarrillos de humor inteligente con el Cura.

Opino igual Cinefilo7 ojalá se lo reconsidere Clint y nos de otra alegría delante de las camaras.

Aunque sea cuando salga el DVD Gato Negro pero no te la dejes en el tintero porque es una pelicula sobresaliente.

Andrómaca said...

Después de leer la entrada, tengo aún más ganas de verla. A ver si consigo un hueco y puedo ponerme a disfrutarla con tranquilidad, que a buen seguro merece la pena cada minuto de visionado.

Gen melin :$

PD: A ver cuándo sale esa crónica killeresca...

CHOPINGO said...

Seguiré tu consejo.
El de todas formas me gusta como actua,siempre fue creciendo.

Nancy Callahan said...

Tengo que reconocer que de Clint, la única que me he visto es "Million Dollar Baby", pero lo que he visto en el trailer me ha parecido interesante, así que habrá que darle una oportunidad... ;)